martes, 21 de junio de 2016

Anécdota Personal



Desagracia sin cuenta 


Recuerdo que era la mañana mas fría que había vivido pues lo digo con exageración. Pero si recuerdo muy bien de que mi madre compro un par de pollitos para mis dos hermanas.

Eran tiempos en los que yo aun no iba al colegio, es la razón la que yo me quedé sola en casa con los pollitos mientras mis hermanas iban a estudiar y mi madre al mercado. 

Todos sabemos que los(as) niños(as) son juguetones y unas inocentes criaturas. En ese entonces habré tenido unos 4 años aproximadamente, pues llegó el momento en el que las avecillas hiciesen sus necesidades. Aquella niña de apenas 4 años percibió un olor desagradable de ellos sin saber que habían defecado.

Esa niña de 4 años soy yo, la que cogí el perfume de mi papá e inmediatamente se los eché para que no olieran mal; entonces después de un rato regreso con los pollitos y veo que los pobres animales estaban ya sin vida.

No fue mi intensión causar sus muertes pues cuando ya mis hermanas llegaron del cole me regañaron porque yo había asesinado a sus pollos.

Sin embargo reconocí mi error que no me di cuenta de lo que hacia, entonces ahora antes de hacer algo simplemente piensos varias veces antes de realizar algo.
                                                                                                              
                                                                        FIN

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